El Severo nos duele
Esperanza Aguirre y Telemadrid (que son sinónimos), alentaron la versión del confidente secreto, al cual imagino con una larga gabardina, gafas de sol y oculto tras un periódico. Efectivamente, las destituciones de los trabajadores fueron fulminantes.
El profesional Luis Montes, responsable de la Institución y todos los jefes de servicio se vieron en la calle, siendo además vapuleados, linchados públicamente y denigrados por turbas enfurecidas (formadas principalmente por militantes populares de Leganés) que les tildaban de asesinos y de ser los nuevos mengueles.
Los trabajadores del Severo Ochoa, (que salieron en todo momento en defensa de sus compañeros) los sindicatos y la oposición política madrileña siempre vieron la mano de la Comunidad de Madrid tras estos sospechosos sucesos, pues se creía que la Comunidad pretendía destruir el mando y los criterios éticos y morales que imperaban en el Hospital, para sustituirlos por otros más acordes con las creencias religiosas personales de Aguirre. Eran conocidas por todo el mundo las posiciones políticas y la actividad sindical de los depurados, así como las concepciones morales (no muy acordes con las de Aguirre) que tenían acerca de diversas prácticas de disminución y control de dolor en los pacientes.
Hoy, una sentencia en firme de la Audiencia Provincial de Madrid absuelve a todos los profesionales que durante estos años han visto pisoteado su prestigio y su nombre por una campaña de acoso y derribo llevada a cabo por una opinión pública jaleada por los medios de comunicación de la derecha, patrocinada por la comunidad de Madrid y que tuvo su origen y motivación en una denuncia anónima que alertaba ni más ni menos que de 400 ejecuciones dentro del hospital. Por suerte, la verdad siempre sale a la luz. Para la Justicia, no hubo mala práxis médica.
Sin embargo el daño al prestigio profesional y humano de estas personas, la denigración a la Institución hospitalaria y a la propia sanidad madrileña es, creo: irreparable. Estamos en el momento de exigir responsabilidades políticas a Aguirre y Lamela, para que expliquen a los ciudadanos porqué destituyeron a profesionales de tan confirmada efectividad. Que Lamela explique porqué denunció al hospital el 27 de marzo de 2005 y porqué ahora, a toro pasado declara la imparcialidad de la consejeria. Tendrán que investigarse las verdaderas motivaciones de sus arbitrarias destituciones y porqué Telemadrid el PP madrileño y la comunidad de Madrid se lanzaron al unísono contra estos profesionales de la medicina tan solo basándose en la enigmática declaración de un señor X. ¿Qué había detras de sus destituciones? para mi, motivaciones políticas y éticas. Para el doctor Montes también, por eso se ha propuesto sentar en el banquillo al consejero Lamela.


































2 Valiosas Opiniones:
No se de qué nos alarmamos; es, ni más ni menos, que una muestra más de la prepotencia con la que actua el PP, allá dónde gobiernan, son los Putos Amos, y ya está. No hay que darle más vueltas. ¿sinceramente esperabamos una disculpa? venga ya! esas cosas no figuran en las directrices de personas como La Espe, son cosas de ciencia ficción.
Pero, lo que en realidad me jode de todo esto(estoy muy enfadado, lo siento) es que no estoy convencido de que les reste un rédito electoral....HASTA LUEGO LUCAS!¡!
Desgraciadamente la sanidad publica al igual que la educación que padecemos en la Comunidad de Madrid es la peor de España, aunque democraticamente nos la hemos ganado a pulso los madrileños, poniendo en el gobierno a estos cinicos peperos, y sobre todo a Esperanza, una de las peores personas de la derecha española, que ya es decir.
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