La democracia es al mismo tiempo medio y fin.
Es el medio para la lucha por el socialismo y es la forma de realización del socialismo
(Eduard Bernstein)

26 octubre 2009

Una reflexión necesaria

En la fotografía: Brandt, Palme y Kreisky, líderes socialdemócratas y primeros ministros de Alemania, Suecia y Austria.

Os recomiendo la lectura del siguiente artículo publicado por Paolo Flores d'Arcais en EL PAÍS del domingo.

Versa sobre el paulatino abandono de las ideas socialdemócratas por parte de los partidos que pretenden representar la ideología que enarbolaran Willy Brandt, Olof Palme o Bruno Kreisky.

Esta reflexión cobra especial relevancia y es particularmente pertinente después de que el SPD, faro histórico de las ideas socialdemócratas, sucumbiera ante la CDU en las elecciones alemanas cosechando el peor resultado de su dilatada Historia.
Una Historia, la del Socialismo Democrático, que ha sido la Historia de la conquista de los derechos sociales y políticos en Europa; una Historia que ha supuesto la materialización y la universalización efectiva de todos aquellos derechos y libertades que los viejos liberales solo reconocían nominalmente y ni siquiera para todos los ciudadanos.

En este mundo donde el egosimo y la atomización se van imponiendo inexorablemente, donde lo privado avanza sobre lo público, donde la política se desvaloriza y en el que la "ideología" social imperante anima a la inacción y a la conversión del ciudadano en un mero espectador de un espectáculo partitocrático televisado (con derecho a elegir canal cada cuatro años entre una serie de opciones que tienden a converger en el punto de fuga del recurrente centrismo), la socialdemocracia debe encontrar su sitio encontrándose a sí misma, recordándose a sí misma el porqué de su existencia.

Que recuerde por y para qué (y para quien) nació la socialdemocracia entre la opción comunista y el liberalismo, para desmentir por fin que fuera obligatorio elegir entre la libertad y la igualdad.

Elegir entre una libertad falsa, censitaria y elitista que ponía (y pone, en su versión neo-) a los más desfavorecidos a merced de unas garras libres de control... y entre la falsa igualdad termítica propuesta autoritariamente desde un poder omnímodo aplastante y disolvente de la autonomía, los derechos y de la dignidad humana.

Para pensar, os dejo ya con este artículo:
"La traición de la socialdemocracia"

1 Valiosas Opiniones:

FRANESCO dijo...

Sólo una cosa sobre la última reflexión del autor: los partidos-máquina están integrados (y dirigidos) por personas. Y es a esas personas, que tienen nombres y apellidos, a quienes hay que pedirles responsabilidades.

Si no, es como hablar del Atleti... ¿El Atleti? ¿O hablamos de sus dirigentes?

Creative Commons License Reflexiones Progresistas is licensed under a Creative Commons España License